miércoles, 13 de mayo de 2009

BECOMING A POTO

miércoles, 13 de mayo de 2009


Llevo tres días sin escribir nada, NADA, y es porque estoy asustada. Es un miedo de lo más inquietante, como de baja frecuencia, no llama mucho la atención pero lo llevo encima todo el día.
Tengo miedo de no poder escribir, tengo miedo de esta sensación que se está apoderando de mí poco a poco...de esta sensación de adormecimiento cerebral agudo.
Las cosas pasan a mi alrededor igual que antes, vuestros escritos, pérdidas dolorosas, políticos ineptos faltos de vergüenza, atardeceres maravillosos, cafés deliciosos, todo sigue igual a mi alrededor. Sin embargo yo estoy cambiando, me estoy convirtiendo en un poto, despacio, día a día, lentamente. Cada día que pasa me importa todo menos, oigo a las personas, leo la presa pero no tengo fuerzas ni ganas de expresar mi opinión, no me enfado ni me pongo alegre, estoy plana, completamente. Casi no saco fuerzas para escribir, porque aunque me apetece, simplemente.... me cuesta un horror. No pronuncio ni 20 palabras en todo el día, y en algunos momentos hablo por pura obligación, me pasaría en silencio total el día entero. Y no estoy triste, ni tampoco contenta.....solo estoy, como los potos.
Sé que es como tiene que ser, pero algo en mí sigue luchando contra esta nueva y pasajera situación mía. Soy una persona que vive sumergida en un mundo lleno de altibajos, así ha sido siempre para mí. Y ahora, después de unos días en esta planicie total, en la que mire donde mire no veo nada.... empiezo a desesperarme por sentir algo, lo que sea. Llevo dos días con un terrible dolor de cabeza contra el que no he tomado ninguna medida ya que es mi único compañero, lo único que me hace sentir que estoy aquí todavía.
Sé que estoy luchando contra una medicación que yo he consentido tomar, pero no sé porqué. Soy consciente además de que me está viniendo muy bien para los motivos por los que me la pusieron y estoy satisfecha con ello. Pero me cuesta dejarme arrastrar a este desierto y en los últimos dos días esta lucha mía contínua contra los efectos de la medicación me está dejando un poco cansada... no quiero convertirme en un poto. Yo quiero sentir cosas, quiero estar feliz, o triste... quiero volver a hablar sin parar y a tener mil cosas que escribir.

Es mi blog y he decidido seguir el consejo de mucho de vosotros que siempre me decís que no pida perdón. No lo voy a hacer, no voy a pedir perdón , sólo tened en cuenta cuando me leáis, aquí o por otros blogs, que no es wen, wen la que escribe sino más bien un híbrido poto -wen aunque me esforzaré todo lo que pueda para parecer más una persona que una bonita planta de interior.

12 comentarios:

Montse dijo...

No tengas miedo.
Sólo date cuenta de como cambia tu percepción de las cosas que te rodean y que son las mismas de siempre.
Ese es el trabajo + importante porque luego consiste en sentirlas con menos angustia tu sola, sin ayuda.
No tengas miedo mi niña.

En último extremo tu eliges hasta dónde y hasta cuando.

No tiene más importancia.

De todos modos ERES UN PRECIOSO POTO VERDE.

Lucía dijo...

¿eso significa que vas por el buen camino? Porque el otro día querías ser verde álamo. Hombre el cambio de poto a álamo no sé si será fácil pero...

Bueno, fuera de bromas, me gustas más como Wen que como poto. No me imagino yendo a la sierra a ver un poto!

Javier Portales dijo...

Pues si es por efecto de una medicación ni tan mal. El problema es cuando te encuentras con esa sensación de desgana y hastío total por causas naturales, ahí si hay que preocuparse.

Sigue hacia adelante, que hay muchos días en los que parece que no vas a ningún lado, pero hay que tirar.

Muy bien escrito, has verbalizado cosas que suelen sentirse de vez en cuando.

Julián dijo...

Bueno, no sé en tu caso, pero creo que así en general, lo importante es estar bien, a gusto.. y si toca temporada de ser un bonito poto, pero a gusto, sin malas hierbas ni hojas quemadas, pues bienvenido ese poto ¿no? :)

Como la canción de Joaquín Sabina, 'Rebajas de Enero': 'emociones fuertes, buscadlas en otra canción...' Pues eso, que emociones fuertes ya te llegarán, eso seguro.

geminisdespechada dijo...

becoming a poto es uno de los títulos de post mejores que he leído nunca.. sólo por eso creo que tan poto no estás.. un beso nena

Irreverens dijo...

¡jajaja! ¡Estoy con Geminitas! El título de este post es co-jo-nu-do. Y sólo lo podría haber escrito nuestra Wen de toda la vida.
:D

No sé, guapi. Tómatelo como un experimento e intenta fijarte en las 8 diferencias (¿o eran 7?) entre el antes y el después.


Por cierto, el poto de la foto parece bien sanote y alegre.
:)

Besotes

Wen dijo...

Mira que sois majos todos.... gracias

Flora dijo...

La sensación que describes la conozco casi a la perfección. Me ha acompañado muchos años, pero a la misma vez, te digo que cuando despiertas, parece que has reencarnado en otra persona, lo que resulta maravilloso.
No tengas miedo. Las etapas de la vida, vívelas intensamente. Esto, aunque ahora no te lo parezca, también forma parte de estar vivos. Un abrazo. No te desanimes... escribir ayuda.

Belén dijo...

Pues a mi me gustan mucho los potos, así que miedo, el justo...

Besicos

David dijo...

ya estamos....
ahora hay que regar el j****** poto... ponerle abono... cuidado que viene el pulgon...

Voy a comprar una regadera!!!!!

Estilografic.blog dijo...

Échate un rieguecito, ponte una maceta nueva y bonita y sal a la calle. Tú lo que necesitas es que te de el aire, esos paseítos por la sierra.

Y un beso también que te mando.

AdR dijo...

Mi madre te tiene al borde de su terraza, es un lugar fresco bañado levemente y en contadas ocasiones por los rayos del sol, y muchas por la brisa marina. Las hojas se alzan grandes y fuertes y me alegran la mañana cada vez que me asomo a ver el jardín de abajo y la playa... al fondo.

¡Yo también quiero ser un poto de vez en cuando!

Besos y un chorrito de agua fresca de una regadera.

 
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