martes, 26 de octubre de 2010

ESTUPOR DOBLE PARALELO

martes, 26 de octubre de 2010

Hay dos acontecimientos en mi vida que están conectados para mí de un modo especial por un mismo sentimiento. De hecho están tan conectados que en mi cerebro son un mismo momento, no dos. No puedo pensar en uno sin pensar en el otro. Del sentimiento en sí no estoy segura, pero creo que si tuviera que definirlo con una sola palabra esa sería, estupor.

Entre ambos acontecimientos hay 6 o 7 años de por medio y sin embargo cuando se produjo el segundo fué como si un cable invisible viajara atrás en el tiempo y me conectara directamente con el primero. De hecho fue como vivir los dos momentos al mismo tiempo, como si el espacio tiempo se doblara en dos y fuera una misma persona en dos momentos diferentes en dos lugares distintos. De esa sensación no creo que pueda olvidarme en mi vida porque ha sido una de las más raras y perturbadoras que he tenido.


El primer acontecimiento tuvo lugar unas navidades, tendría 16 o 17 años. Yo no suelo arreglarme así en plan femenino nunca, ni ahora ni antes, pero el caso es que aquel día era el primero que me dejaban salir por la noche con mis amigos un día de estos típicos de navidad, y supongo que por ese mismo motivo decidí poner más esmero en mi indumentaria y peinado. No iba arreglada en plan vestido, zapatos y todo eso porque eso no le he hecho jamás, pero digamos que en comparación con mi vestimenta habitual de vaqueros medio rotos, botas de montaña, camiseta reivindicativa , jersey zarrapastroso y abrigo forrado de pelito.... pues sí había diferencia.

Esa noche de repente apareció un chico nuevo, familiar de uno de mis amigos y a mí me pareció muy guapo. El caso es que yo estaba total y absolutamente convencida de que yo le gustaría también, porque claro, cómo no? si estaba guapísima!! Pues sucedió que en una de las veces que salí fuera del garito un rato a respirar aire y que los ojos dejaran de llorarme por el humo, me lo encontré ahí en la puerta morreádose con una chica. Flipé.

No me puse triste, ni me dió pena, ni me supo mal, ni me molestó o enfadó, no, simplemente flipé.

Recuerdo el sentimiento bien porque creo que nunca en mi vida había sentido nada parecido.

Fueron unos minutos de confusión y luego hubo un momento en el que me sentí como una idiota, pero no tuvo más consecuencias, acabé la noche tan pancha y tan feliz.


El segundo acontecimiento tuvo lugar en Barcelona, en un desfile de gaiteros escoceses que fuí a ver a Las Ramblas yo sola porque David trabajaba. Tenía con exactitud 23 años.

Ese día no tenía claro que hacer y mirando La Vanguardia ví lo del desfile. Una de las cosas que más me gustan del mundo es la música Celta, y poder ver 200 tiarrones escoceses, Ramblas abajo, tocando la gaita en falda pues......es una ocasión como para no dejarla pasar. Ir yo sola no es que me hiciera mucha ilusión, pero David trabajaba y yo en Bcn no conocía aun a nadie como para pedirle que me acompañara, así que me fuí sola. Como iba ya tarde, subí a la habitación, me puse una camiseta arrugada del día anterior que estaba por ahí tirada ( de esas del ejército zapatista de liberación nacional ), unos vaqueros, unas zapatillas de deporte que estaban para tirarlas a la basura y una chaqueta de un chandal amarillo y azul de Kappa que tenía como 20 años porque era de mi padre cuando era joven. Peinarme no me peiné, llevaría el mismo moño que me hice esa mañana al levantarme de la cama. Preciosa iba vamos, juas, hecha un cromo.

Llegué a tiempo al evento y cuando estaba de pie en una de las vallas esperando al maravilloso ejército de escoceses en falda entonando sus gaitas, un chico que había a mi lado me preguntó algo, no recuerdo qué. Le contesté mientras enviaba un sms a David y en seguida volvió a preguntarme otra cosa, esta relacionada con el desfile y le contesté que no tenía la menor idea. Esta vez sí le miré a la cara cuando contesté y resultó ser un tío guapísimo y con una sonrisa preciosa, lo que me hizo sentir incómoda de inmediato. Después de la segunda pregunta vino la tercera y luego la cuarta , un rato de charla agradable y luego un montón de comentarios sobre todo lo que le gustaba mi camiseta. En ese momento culmen de incomodidad fue cuando me dí cuenta de que estaba ligando conmigo. Con las pintas tan deplorables que llevaba, el tipo más guapo que había visto en mucho tiempo estaba ligando conmigo. Vuelta atrás en el tiempo y vuelta al mismo sentimiento de años atrás pero al revés. Flipé.

Flipé tanto y me sentí tan avergonzada que ya no pude contestarle más. Mascullé que iba a hacer una foto y me escabullí entre el tumulto... perdiendo mi situación en primera fila y con ella toda posilidad de admirar las faldas de los gaiteros escoceses.


En ese momento juro que fue como transportarme años atrás y estar viviendo los dos momentos en uno. La sensación de estupor era tan grande que durante un tiempo, no sé cuánto me quedé como medio atontada. No recuerdo nada de la música del desfile, creo que estaba en una especie de universo paralelo. Me estaba costando salir de ahí y recobrarme.

Me recobré por completo cuando ví al chico de la sonrisa perfecta caminar hacia mí después del desfile, y en ese momento me reactivé y salí disparada para el metro.

14 comentarios:

Lucía dijo...

A veces esas cosas pasan, vas hecha una zarrapastrosa y ligas con el tío más guapo del mundo y otras veces, te tiras horas arreglándote y sufriendo unos tacones imposibles (ya, ya sé que tú no), te pintas el ojo y el muy sinvergüenza ni te mira.

No es ni bueno, ni malo, sólo pasa y, a medida que cumples años, cada vez son menos tíos los que intentan ligar contigo y más la ilusión que te hace,aunque no vaya a quedar en nada...

Ays! qué vieja me estoy haciendo!

Besitos

vitruvia dijo...

Ostrás...

Directamente es que no śe qué poner. Es extraño, comento para que sepas que ando por aquí, siempre, desde la sombra, pero no sé qué decir, ni sé por qué hoy lo que has contado me ha empujado a comentar sin tener nada que decir. Qué cosas.


Besos


(Sé que te debo un enlace y un correo, pero, en fin... En breve)

Más besos

kar dijo...

una situación curiosa... especialmente la primera que detallas... yo siempre me sorprendo cuando me doy cuenta de que alguna está, you know, interesada en mí, pero nunca me había pasado el sorprenderme porque alguna no esté interesada en mí. De todas formas, te diré una cosa, en mi opinión, una chica no tiene por qué estar más guapa con tacones, o vaqueros ajustados o un escote, o maquillaje... hay chicas que sí, y otras que están sencillamente rompedoras con una camiseta y unos tejanos desgastados, y cuando se maquillan y se ponen una falda, es como que parece algo extraño.

Raúl dijo...

Qué raro se me ha hecho leerte estas anécdotas. Salvando la excepción de tu adorado Fox Mulder, poca prenda has soltado sobre tus platónicos amores. Bueno, esta Keanu... Estoy de coña :)

Na, no sé si lo he entendido bien, por eso del estupor, pero eso que cuentas de un suceso que te trae de golpe y porrazo a otro también me ha pasado, bueno, más o menos... me refiero a las mismas sensaciones y eso.

Mucha ropa veo yo aquí en este post, y en mi humilde opinión no es tan importante. Bueno, siempre he creído que las mujeres véis las cosas de otra forma, por cultura o yo qué sé, y por eso dáis tanta improtancia a la ropa. Pero no es así, ultimamente he conocido a tíos que le dan la misma importancia. O más. Nada, nada, tú sigue vistiendo como quieres, fíate si eso de esta experiencia XD

Duschgel dijo...

Pues nada, ya ves que realmente no hay que comerse mucho el coco con la ropa. Además, no todos los hombres tienen el mismo gusto. Igual que no todas las mujeres tienen el mismo gusto. Yo, si veo un tío arreglado, con traje, corbata y esas cosas, me tira para atrás. Y si lleva buen coche, peor aún. Yo soy fan total de los tíos con vaqueros y camiseta, de la soltura y la naturalidad. En cambio, hay otras mujeres a las que les va más el otro tipo de atuendos.

Yo creo que los medios influyen mucho en hacernos creer que sólo así y no asá puedes ligar. Ya ves. Una mentira como un templo.

Belén dijo...

Jo... a mi esas cosas nunca me han pasado...

Besicos

JOAKO dijo...

Yo creo que si tiras de ese hilo puedes entender mucho mejor a los hombres. Una cosa es lo que parece y otra lo que es, parece que ir vestida con toda la parafernalia femenina ha de gustarnos y que ir hecha un desastre no, creo que si se hiciese una encuesta seria de lo que del aspecto (ojo, he dicho el aspecto) de las mujeres nos atrae, las conclusiones serian sorprendentes. Punto uno, las frescas (frescachonas, activas, alegres, lanzadas) se llevan el gato al agua porque comprenden que la naturaleza del hombre tiene muy pocas defensas ante algo fácil y rápido, punto dos muchas mujeres se "adornan" porque piensan que este aspecto les otorga más ventajas para posicionarse como algo "un poco más deseado por los hombres en general", lo que en definitiva ganan es seguridad, en haber hecho "todo lo posible, haberse sacado el mejor partido posible". Yo creo que lo que te falto la primera vez es haber sabido lo primero y la segunda vez el haber conseguido lo segundo sin necesidad de "pagar el peaje estético". Pero en ambas ocasiones el flipe, creo, te vino por que la situación escapó a tu lógica y a la lógica preestablecida. por último decirte que en las ocasiones en las que te he visto en persona me has parecido una mujer atractiva, con un halo especial que no se consigue con adornos, y que creo que las mujeres tienen un especial sentido para resultar atractivas cada una a su manera, es más suelen darme mucha pena las mujeres que exageran el adorno para intentar gustar, incluso las que "de natural son guapas y atractivas" y aún así se "enmascaran" para seguir los dictados de lo que se supone "la coquetería femenina".A ti te gustan mucho los jabones, los cacaos y demás afeites de tocador, tal vez no las máscaras de pestañas, las sombras de ojos y los carmines, pero "ser femenina a la manera de una" me parece más acertado que intentar ser un pobre remedo de un ideal extraño en el que solo cree el cosmopólitan. Un beso

Wen dijo...

Luci, bueno, la cosa no iba de ligar o no ligar, cosa que siempre me ha dado bastante lo mismo, pero no sé, según vaya cumpliendo años te diré :)

Vitru, me has dejado despistada con tu comentario no comentario...

kar, yo nunca me he sorprendido por no gustarle a alguien y siempre que le gusto a alguien me sorprendo, sobre todo en algunos casos, pero no se trataba de simple sorpresa, supongo que no me he explicado nada bien porque veo que nadie se ha enterado de qué iba la cosa XD

Raúl, pues igual es eso, que dar detalles de la ropa ha hecho perder un poco lo que quería comentar pero bueno, me lo anoto para la próxima.

Duschgel, bueno como ya he dicho es que este post no iba en absoluto de las ropas o de los ligues sino de una sensación en concreto, que para mí es muy peculiar y única, que se produjo en esos momentos. Coomo he dicho nunca me visto de mujer y nunca he tenido problemas para ligar asíque no se trataba de eso. A ver si hago un cursillo acelerado de escritura porque no me explico nada.

Belén, ahora supongo que te referirás a las situaciones, no a la sensación claro.:)

Joako, te remito a mi contestación de los otros comentarios pero creo que eso que dices de que eran situaciones que por criterios preestablecidos desafiaban la lógica me ha gustado... Creo que sí puede haber algo de eso, sin duda, y sí, segurmente por los conceptos de belleza femenina y masculina que se supone que debemos tener, aunque en mi caso nunca me he interesado mucho por esos temas.
Y gracias :)

Anónimo dijo...

Mmm... fíjate, Wen, que al ir leyendo el post, iba intentando recordar alguna sensación parecida pero creo que en ningún caso he llegado a vivir esa especie de "interconexión atemporal invertida" o como narices podamos llamarla.
:)

Lo que sí experimenté una vez fue un viaje astral. Y me dio un yuyu que te cagas.


Irre

Wen dijo...

Irre, jejejeje, gracias por entenderme :D
A mí sólo me ha pasdo esa vez, pero realmente es que la sensación era súper fuerte, yo no tengo palabras para explciarlo. Y he vuelto a decir " esa vez" en lugar de "esas veces" XDD De verdad que pasa el tiempo y me sigue sorprendiendo.
Irre, a mi hermano le pasa con relativa frecuencia lo de los viajes astrales y a mi me asusta cada vez que me lo explica... él no lo cuenta angustiado pero a mi me parece una cosa peligrosa no sé, yo nunca lo he vivido asíque no sé.

David dijo...

Yo los viajes astrales... siempre me pasaban despues de tomar unas pastillitas de colorines... :O
Y lo de de que alguna moza intente ligar conmigo... mmmm pos no lo recuerdo oiga... creo que esa experiencia nunca la he tenido...

Duschgel dijo...

Hmmm... sí, tienes razón. Quizá una conclusión que cierre el tema principal ayudaría a no despistarse luego con otras cosas que se salen del tema. Pero siento el despiste.

Bueno, supongo que de algún modo fue como un déjà vu invertido, y por eso asocias ambas situaciones, aunque estén distantes en el tiempo.

Blanca dijo...

joder, mañana me voy al mercadona en zapatillas y rulos. :)
Bsos.
B

Wen dijo...

David, pues cuando yo te conocí que currabas de camarero ponendo copas no me pareció eso la verdad XD

Duschgel, no te disculpes por favor. Dejavù invertido era un título mucho mejor para esta entrada... :D

Blanca, lo de los rulos no sé yo XDD pero ya nos contarás el resultado

 
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